8 Caminos para no perder el Norte

8 CAMINOS PARA NO PERDER EL NORTE

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No me refiero a brújulas ni GPS sino a cómo viajar sin perder el rumbo personal. Descubrir el mundo es una pasión y una de las mejores experiencias a las que nos podemos enfrentar; conocemos a gente maravillosa y nos enriquecemos de una manera que no se puede pagar con dinero.

Sin embargo, también puede tener su lado negativo. A veces nos podemos encontrar en medio de un lugar que no conocemos, perdidos en un auténtico “lost in translation”, y preguntarnos: ¿QUÉ DEMONIOS HAGO YO AQUÍ? Este ranking nos ayudará a evitar este tipo de situaciones y a convertir cualquier rincón del Planeta en nuestro hogar.

1 – Rutinas

Puede sonar aburrido porque cuando viajamos muchas veces lo que queremos es, precisamente, salir de la rutina. Sin embargo, el establecer ciertos hábitos en el lugar que visites te ayudará a sentirte menos extraño. Organizarte evitará que vayas tan perdido; la sensación de no saber qué hacer es muy excitante pero puede llegar a convertirse en un problema.

Intenta seguir unos horarios –adaptados al ritmo del país en el que estés pero que tengan cierta estructura- y conviértete en un viajero PROFESIONAL.

2 – Aficiones

Estar fuera de casa no significa tener que renunciar del todo a tu vida. Hay que cambiar y probar cosas distintas, y más cuando estás fuera, pero no tienes que dejar de lado lo que te gusta.

Hoy en día, gracias a la tecnología, puedes hacer prácticamente de todo en cualquier sitio. Tu ocio está en tu mano, en sentido literal. Confieso que gracias a una aplicación móvil para jugar a poker, he estado manteniendo la mente y el espíritu de competición activos desde los lugares más insospechados.

Llévate tu música donde vayas y compártela con la gente que conozcas. Atrévete a ir al cine aunque no entiendas lo que dicen. Es una experiencia fantástica.

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3 – Diario

Suena anticuado y más después de hablar del mundo del smartphone pero la vieja costumbre de llevar un diario (llámenlo blog si lo prefieren, hacer uno no cuesta nada) es tan útil como tener una buena tarifa de datos.

Dejar constancia escrita de aquello que vivimos en nuestros viajes, y lo digo por experiencia, es muy gratificante. Te ayuda a revivir las cosas buenas y a no tropezar dos veces con la misma piedra. A menudo nos sorprenderemos a nosotros mismos al recordar cómo reaccionamos en ciertas ocasiones o encontraremos el coraje para dar determinados pasos, porque a veces olvidamos de lo que fuimos capaces de hacer en el pasado (la edad nos acomoda a todos, señores).

4 – Actualidad

De viaje podemos llegar a desconectar tanto como hasta llegar a perder el sentido de la realidad. El mundo no se para por causa de nuestras pequeñas aventuras. No se trata de estar enganchado todo el día a las noticias, ni mucho menos, pero se debe conservar cierta cercanía con lo que sucede a nuestro alrededor.

Sobre todo a nuestro alrededor. Habla con la gente, pregunta, averigua qué les preocupa y puede que los problemas de los demás te ayuden a poner los tuyos en perspectiva. Viajar no es sólo hacer fotos.

5 – Comparte

Igual que en el punto anterior, hay que hacerlo con mesura. No tiene sentido ir “retransmitiendo” en el Facebook, casi en tiempo real, CADA una de las visitas que hacemos o publicar en Instagram una foto de CADA comida raras que tomamos, pero sí que podemos mandar a algún amigo esa imagen que nos ha recordado a él, hacerle saber a nuestra familia que la echamos de menos,  o compartir con nuestro grupo de colegas esa anécdota que saben que sólo te puede pasar a ti. Hay mil formas de estar en contacto con los demás y, por muy virtuales que sean, no deja de ser comunicación, así que no hay excusa.

6 – Propósito

El propósito de un viaje puede ser tan simple como hacerlo porque te gusta. Aun así hay que tener en cuenta ese propósito: “yo ¿por qué he venido aquí?” Por algo sería. En ese momento en que te han robado el pasaporte y estás discutiendo con el señor de detrás de la ventanilla, recuérdate a ti mismo por qué y para qué querías vivir esa aventura, y en cuanto salgas de la embajada, esfuérzate por conseguir tu propósito.

Si viajas simplemente porque disfrutas de ellos, haz que las malas experiencias se queden en un mero trámite que hay que pasar a veces para lograr tu objetivo: pasárselo bien.

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7 – Café

Esto puede parecer una tontería pero cada uno tiene sus cosas. Igual que me gusta jugar al poker siempre que puedo, el café me lo tomo aunque no pueda.

En algunos países tomarse un café es casi tan caro como un almuerzo entero pero ese sabor tan familiar (o no tanto, según donde te lo tomes) que, para los cafeteros, es uno de los hilos conductores del día a día, es impagable.

Puede ser el café para unos, el desayunar todos los días para otros o tomarse una copita antes de irse a dormir. .. No renunciar a esos pequeños placeres irrenunciables también nos dará estabilidad mientras viajamos.

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8 – “Be water, my friend” (que decía Bruce Lee)

Hay mucha gente que viaja para encontrarse a uno mismo pero resulta que uno mismo no vive en el otro lado del mundo sino en… UNO MISMO.

Hay que aprender de los demás y de los lugares que visitamos pero también hay que dejar un pedacito de nosotros en esos lugares. Tomar lo mejor de los otros sin perder la esencia; adaptarse sin dejar de ser como somos.

De todos modos por mucho que creamos que nos conocemos, nunca dejaremos de sorprendernos. Podemos andar miles de kilómetros y no encontrarnos nunca, así que la aventura continúa.




4 comentarios

  1. Me encanta el post! Y me uno a las confesiones: también me he sentido perdida en algún viaje! Cuando lo del voluntariado en marruecos Se torció y me vi sola y sin que hacer en el país tuve que poner en práctica muchos de los consejos que ahí das!

  2. Com bien sabes no he viajado nunca solo. Alguna vez lo he pensado, aunque pienso que la idea no me ha atraído nunca lo suficiente. Hay aficiones que no concibo hacer solo, como ir a la playa o al cine.
    Envidio a las personas que viajan solas porque es una de las mejors formas de conocerse.

    • esta claro que no todos tienen “dedos pal piano” como se dice, a mi lo de ir solo al cine o a la playa o a cenar no me es problema…prefiero ir solo q perder la oportunidad de hacerlo por no tener compañia

      está claro q yo como soltero pues viajo con mas libertad, si estuviera en pareja no me plantearia irme solo y dejar a la otra persona en casa…

      así es la vida!

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