Viajando con la abuela

¿Por qué a veces para valorar las cosas tenemos que estar a punto de perderlas?

Haciendo un GRAN resumen, mi abuela vive en Barcelona, tiene 78 años y siempre, siempre, siempre ha querido conocer Florencia. Podría parecer un viaje fácil ya que es Europa, hay vuelos directos… pero mira por dónde,nunca se miró más a fondo.

Este pasado marzo mi abuela sufrió un ictus

Viajar a Barcelona de forma urgente fue algo que no le deseo a nadie ya que no sabía qué me iba a encontrar, qué secuelas podrían haber quedado… te pasas muchas ideas por la cabeza, normalmente malas… y el desplazamiento hasta allí no es que ayude precisamente

3 horas de tren que se hicieron eternas hasta llegar a la planta de Ictus del Hospital Clinic de Barcelona, lugar en el que me enteré que no había sido sólo una vez, sino que se había repetido en otras ocasiones (y no había dicho nada a nadie), pues empeoraron mucho la espera,  y si bien tuvo que pasar un buen rato hasta que despertara y poder verla, abrazarla, oirla… una vez me vio frente a ella en la cama no le notaba nada “raro” y pensé que sólo había sido un susto, pero no un susto cualquiera, sino un susto del cual tendría que aprender.

Me regresé a Madrid sin saber muy claro cómo había quedado todo ya que la dejaron ingresada unos días extra, y sumado a su (por suerte) muy incipiente Parkinson, esperaba que pronto tuviera noticias alentadoras. Mientras, me puse manos a la obra para ese esperado viaje.

El viaje a Florencia por 3 días tenía el objetivo de hacer cumplir un sueño a una persona que ha estado pendiente de mí durante mis 33 años de vida, y que ha sido mi vínculo familiar más cercano, ya que el resto está a unos nada despreciables 14,000 kilómetros

No os voy a contar la ruta, ni lo que gastamos, ni lo que hicimos en detalle… creo que no interesa, pero sí que me interesa compartir es la alegría y la expresión en su cara ( y de la mía).

Este viaje ha tocado fibras de la misma forma que el del año pasado en el que pude hacer que mi madre y mi hermano vinieran a España por casi 1 mes. Ha provocado lágrimas, añoranza. y sobretodo orgullo ya que hacer madrugar a la yaya a las 4am para ir a un aeropuerto es algo que tiene muchísimo valor

Por otro lado, las redes sociales me ayudaron a ver más allá ya que honestamente no mucha gente tiene la suerte de tener a sus abuelos vivos, y si los tienen, quizás no en condiciones físicas para irse de viaje. La frase más repetida era: “Qué suerte tienes”

Y era algo que no había valorado

Nunca pensé que mi abuela estaría tan bien, nunca esperé que su ánimo y sus ganas fueran tales como para aguantar un viaje en el cual yo tuve que echar mucho el freno, ya que llevo tantos años viajando solo, que ahora hacer algo acompañado y con alguien que tiene ya sus años, pues… me iba a costar al menos al principio

Hubo problemas de retraso del avión, del tren, de que hubiera otros tantos turistas en la zona que las esperas eran largas y sentía que estábamos perdiendo tiempo, pero sus palabras al acabar el viaje fueron un golpe de realidad, pero para bien…

“Es la primera vez que salgo de España (y de Chile), y para mí ya el hecho de haber cogido el avión es algo que recordaré siempre, y qué mejor que un avión a Florencia que era un lugar donde siempre había querido ir”.

Solo puedo dar gracias a que no pasó nada serio, pero sobretodo dar gracias porque  sí se pudo hacer el sueño realidad, ahora sólo falta pensar en el siguiente.

Te quiero abuela

 

 

 

8 comentarios

  1. Me leí el post de principio a fín. Valoro mucho estos viajes al alma
    Cumplir el sueño a una persona es una sensación inolvidable, el año pasado lo hice con mi viejo y llevarlo al camino. Me hizo acordar mucho
    Creo que lo mas lindo es compartir el tiempo con personas mayores es aprender mas nosotros de ellos que al revés 😉
    Puedes estar orgulloso de ella y viceversa

  2. Diego que bonito viaje! Esos son los que se recuerdan con tanto cariño.
    Tu abuela parece una chavala y es muy guapa, no parece la edad que tiene.
    Has tenido una maravillosa oportunidad.
    La felicidad muchas veces la tenemos muy cerca.
    Precioso relato.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s